Tatuajes y perforaciones. ¿Qué dice la Biblia?

No os hagáis heridas en el cuerpo por causa de un muerto. No os hagáis ninguna clase de tatuaje. Yo soy el Señor. (Levítico 19:28 DHH)

Aunque ya no estemos bajo la ley que “vino a ser nuestra guía encargada de conducirnos a Cristo para que fuéramos justificados por la fe” (Gálatas 3:24 NVI), el hecho de que hubiera una orden en contra de estas cosas, debería hacernos dudar y pensar que sí Dios lo advirtió a su pueblo, fue para su bienestar.

El Nuevo Testamento no dice nada respecto a si
deberíamos o no tatuarnos o perforarnos. Lo que sí dice es que hagamos “todo para la gloria de Dios” (1ª Corintios 10:31 RV 60) y yo, personalmente, no encuentro en que puede darle la gloria a Dios esa actividad. No debemos ignorar que nuestro “cuerpo es el templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis en Dios” No somos nuestros, hemos “sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1ª Corintios 6:19-20 RV 60). 

Un principio bíblico muy importante  es este: “Todo lo que no proviene de fe, es pecado” (Romanos 14:23) Si hay dudas en cuanto a si ese asunto agrada a Dios, es mejor no involucrarse, y como es ese mi caso, pecaría si así lo hiciera. Además de ser ahora una moda de este mundo, al que no debemos “amoldarnos” (Romanos 12:2 NVI). 

Como conclusión, no hay contexto bíblico del que pueda sacarse que esto no agrade a Dios, lo prohíba o no pueda hacerse pero tampoco que se apruebe, por lo que, ante la duda, es mejor no involucrarse. Todo nos es lícito, pero no todo nos conviene, y sí ademas no da gloria a Dios sino simplemente nos hace parecernos más a este mundo, sin lugar a dudas, no es a lo que Dios nos llama.